Caricias en el Noviazgo Cristiano


¿Se deben permitir las Caricias en el Noviazgo? 

Este es un punto muy importante a tener presente si se quiere tener un noviazgo puro y sin traumas.


Hay que tener cuidado, porque cuando las manos se van a ciertas zonas del cuerpo se peca. Hay ciertas partes del cuerpo que solamente se podrán tocar cuando se haya llegado al matrimonio. Cuida tu cuerpo jovencita (o). Nadie que se llame cristiano debe tocarte en partes de modo que después te avergüences y lo peor es que se apague el Espíritu que mora en ti. Téngase presente que si ambos están sinceramente deseosos de mantener los niveles morales de Dios, y si realmente desean cuidarse el uno al otro, ambos respetarán sus deseos y motivaciones sexuales. “Lo que Dios quiere es que ustedes lleven una vida santa, que nadie cometa inmoralidades sexuales y que cada uno sepa dominar su propio cuerpo en forma santa y respetuosa, no con pasión y malos deseos como las gentes que no conocen a Dios” (1 Tesalonicenses 4:3-5).


Peligro!

El manoseo y las caricias atrevidas pueden llevar al pecado y a cosas peores que más tarde traen consecuencias que lamentar. Se puede decir que el desarrollo de la relación física es como sigue: 
  • tomarse de las manos, 
  • abrazarse, 
  • besarse, 
  • beso francés, caricias íntimas y finalmente relación sexual. 
Uno de los grandes peligros de las caricias de dos jóvenes cuando están juntos, es que se hace una costumbre para todos los encuentros. Otros aspectos de la relación se afectan, porque la pareja pasa por encima de las formalidades, esperando solo el momento final cuando haya oportunidad de caricias.

Los novios deben tomar medidas que les protejan: 
  • No salgan solos y mucho menos de noche. 
  • No se queden en una habitación a solas. 
  • No seas provocativa ni descuidada en el modo de vestir cuando salgas a pasear con tu novio o cuando lo recibas en tu casa. 
  • No se acostumbren ver películas o cualquier programa audiovisual, con contenido altamente erótico, sensual. 
  • Eviten las malas compañías y sobre todo no oiga ni prestes atención a malos y nocivos consejos de personas no convertidas al evangelio (aunque sean familias cercanas); y tengan mucho cuidado con los consejos de cristianos inmaduros que no saben aconsejar.
En la actualidad ir al matrimonio virgen, sin haber tenido relaciones premaritales, es un tabú del pasado. Sin embargo, para el cristiano esto no es así. Dios aborrece la fornicación y Él declara en su Palabra que los fornicarios no entrarán al reino de los cielos (I Corintios 6:9). Por lo tanto, el joven cristiano y la muchacha cristiana, deben ir al matrimonio sin nada que los avergüence.

Los padres no pueden ser descuidados cuando sus hijos estén de novios. Sí, hay que confiar en ellos, pero no ser indulgentes, tolerantes ni contemporizadores. Porque ‘todo el mundo’ permita libertades a sus hijos y ‘todo el mundo’ lo haga, ello no significa que estén haciendo lo correcto. Recuerden que el cristianismo es nadar en contra de la corriente. De los doce espías, diez vinieron dando un informe negativo (la mayoría), sólo dos informaron a los líderes y al pueblo de Israel que sí podían conquistar la tierra (la minoría) (Números 13:25:33).